Definición del suelo y los horizontes

Definición del suelo y los horizontes

 

Por la acción de la asimilación de la clorofila, cada año una parte de la energía solar que se recibe en la superficie del planeta se transforma en energía química a través de los plantas. Una parte de esta energía es consumida por la vida de los heterótrofos, pero otra parte se consume más lentamente en la superficie y en las capas superiores del suelo; la materia orgánica vegetal experimenta aquí una degradación lenta, pasando por una forma transitoria bastante estable: el humus. Los productos finales son ácido carbónico, agua, amoniaco y nitratos. La energía puesta en juego en el transcurso de esta evolución facilita la progresiva alteración de las rocas. Esta alteración es tanto más rápida cuanto más elevada es la temperatura.

Las soluciones del suelo y ciertos constituyentes sólidos pueden migrar bajo la acción de la gravedad o a causa de la actividad de los vegetales y de los animales, pudiendo ir a acumularse en otros horizontes del suelo o de los suelos vecinos del mismo “edafosistema”, o ser completamente exportados fuera del mismo. Esta es la sede de numerosas transferencias.

El producto final de estas manifestaciones energéticas es el suelo:

 

SUELO = ROCA MADRE + ENERGÍA

 

El conjunto de los fenómenos físicos, químicos y biológicos que tienen lugar en la superficie de  nuestro planeta tiene por resultado, entre otros, un quantum de evolución anual del suelo.

De año en año, y bajo la acción del clima, de los vegetales y de  los animales, bajo el efecto de  la percolación por medio del agua de lluvia, y bajo el efecto de la gravedad, este suelo se organiza en capas de naturaleza diferente: los horizontes. El conjunto de los horizontes constituye un perfil del suelo. Existen numerosos suelos diferentes formados de horizontes cuyos caracteres y naturaleza pueden ser variadísimos.

El suelo es el producto de la alteración, de la reestructuración y de la organización de las capas superiores de la corteza terrestre bajo la acción de la vida, de la atmósfera y de los intercambios de energía que en ellas se manifiestan.

En cualquier análisis de suelo, se debe de hacer un estudio y análisis de los horizontes del suelo. Asimismo es fundamental realizar el análisis de suelo en cada horizonte de forma independiente.

 

LOS HORIZONTES DEL SUELO

 

Los horizontes son unas capas paralelas a la superficie, que constituyen el suelo, al mismo tiempo que por sus diferencias reflejan su anisotropía vertical. Designamos a los horizontes mediante letras:

 

HORIZONTE A

Los horizontes A00, A0 y A1, A2, A3 se superponen en el orden indicado cuando están presentes simultáneamente en el perfil.

El horizonte A es un horizonte fundamental que ocupa la parte superior o el conjunto del perfil del suelo, y que presenta uno u otro de los caracteres siguientes, o ambos al mismo tiempo:

 

  1. a) Presencia de materia orgánica.
  2. b) Empobrecimiento de constituyentes tales como arcilla ,hierro, aluminio…

 

A00: Horizonte de superficie, formado por residuos vegetales fácilmente identificables          (hojarasca, ramillas y otros) y que a veces se designa con las letras L u O.

 

A0: Horizonte constituido de restos vegetales parcialmente descompuestos y prácticamente irreconocibles sobre el terreno. Este horizonte puede ser subdividido en F y H. La capa H se distingue de la capa F por la completa ausencia de estructura vegetal.

Generalmente estos dos horizontes contienen más del 30% de materia orgánica total. Se miden de abajo a arriba a partir de la parte superior de A1. Puede darse el caso de que uno u otro de estos horizontes esté ausente.

Estos horizontes A0 y A00 son los productos de acumulación encima de la parte mineral del suelo, de restos vegetales cuya descomposición es lenta y que no están incorporados al suelo propiamente dicho.

Normalmente el horizonte A1 contiene menos  del 30% de materia orgánica bien mezclada con la parte mineral, y es de color generalmente oscuro. Puede ser o no un horizonte eluvial. A veces este horizonte está recubierto o impregnado por una delgada capa de sustancias solubles.

El horizonte A2, que en ocasiones se anota E, es un horizonte de un color más claro que el horizonte subyacente; se halla empobrecido en hierro, en arcilla y en aluminio, con una correlativa concentración de minerales. Se trata de un horizonte de eluviación por lixiviación o lavado de materiales en solución o en suspensión. En estado disuelto o disperso los elementos se desplazan generalmente hacia el horizonte B o bien fuera del perfil.

El horizonte A3 es de transición entre los horizontes A y B, pero se aproxima más a A que a B. Si no podemos atribuir válidamente el horizonte de transición ni al uno ni al otro, escribiremos AB.

 

muestreo para análisis de tierras

muestreo para análisis de tierras

 

HORIZONTE B

Es un horizonte en el cual han ido a acumularse sustancias procedentes de los horizontes superficiales, o bien se trata de un horizonte claramente diferenciado de los horizontes A por su estructura, su color y la naturaleza de sus componentes. Pero asimismo es muy distinto de la roca madre, y en él los minerales primitivos han sido profundamente alterados o transformados. La comisión francesa de Cartografía de los Suelos da de él la siguiente definición: Horizonte fundamental situado debajo de A y caracterizado por sus contenidos de arcilla, hierro o humus, más elevados que en A o en C.

Este enriquecimiento puede ser debido ya sea a transformaciones in situ de los minerales preexistentes o bien a aportes aluviales. Designamos este horizonte con la letra B.

Si la variación de contenido de arcilla y hierro  es muy escasa, y si la diferenciación con A o con C estriba únicamente en la consistencia, la estructura o el color, designaremos a este horizonte “B”.

Una letra minúscula colocada después de la B precisará la naturaleza del enriquecimiento o de la diferenciación.

El horizonte B se subdivide en:

 

B1: Horizonte de transición con A, pero más parecido a B que a A.

B2: Horizonte que constituye la parte esencial de B, y que corresponde ya sea a

la acumulación principal o bien al desarrollo máximo de la diferenciación.

B3: Horizonte de transición con C, pero más parecido a B que a C. Podemos

acompañar los horizontes de una cifra secundaria B21,B22,etc.,sin otro

significado que el de haber introducido una subdivisión. Cuando dos suelos

están imbricados uno del otro, los horizontes del suelo más viejo se designan

con las letras acompañadas del signo prima: A´, B´, etc.

 

HORIZONTE Cµ

Corresponde a una roca en vías de alteración cuya organización lítica se ha conservado. Se define como Horizonte mineral distinto de la roca inalterada, situado debajo de B, o debajo de A si B no existe, análogo  o diferente del material del que se derivan tanto A como B y relativamente poco afectado por los procesos edafogenéticos que llevaron a la individualización de los horizontes A y B subyacentes, y no presenta las características de estos.

 

HORIZONTE R

Roca no alterada situada bajo el perfil y que puede perfectamente no ser la roca madre del suelo o serlo sólo parcialmente.

 

Análisis de suelos y tierras

 

SUELOS COMPLEJOS

 

Hay suelos que se forman a partir de varias capas de rocas o de sedimentos, y el edafólogo puede reconocer el rastro de estas distintas capas en el sentido sedimentológico de la palabra. En este caso se designa mediante cifras romanas : I, III, etc. Acordándose que la cifra I se omitiese en todos los casos ,y si existe la sospecha de que un suelo se ha formado a partir de una sola roca madre ,este tipo de símbolo no se utiliza.

 

CARACTERÍSTICAS PARTICULARES

 

En determinados horizontes se pueden poner en evidencia diversos fenómenos que se anotan por medio de letras a menudo minúsculas añadidas al símbolo del horizonte. Por ejemplo, una acumulación de caliza se anota Ca, y un horizonte reducido g o G.

En el caso de que el cultivo haya modificado profundamente los horizontes superficiales y los haya mezclado (horizonte agropédico), anotaremos Ap (A perturbado).

 

En cualquier caso, para un estudio completo de suelos es fundamental realizar el análisis de tierras de cada horizonte para establecer las particularidades del suelo de cada cultivo. En el caso de las leñosas es fundamental realizar el análisis de suelos de los horizontes profundos ya que serán los responsables del almacenamiento de nutrientes, agua, etc.

 

 

Alberto Moro

Estudié en la Universidad de Valladolid y soy químico y enólogo por vocación. Posteriormente me especialicé en ingeniería medioambiental en la EOI y en Viticultura y Enología en la Universidad Politécnica de Madrid y ahora dirijo AQM Laboratorios.

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