Los acuíferos: extracción y contaminación del agua subterránea
Recientemente leí un artículo relacionado con la salud de los acuíferos y los ríos: algo más de la mitad de las cuencas hidrográficas en el mundo podrían verse altamente afectadas a nivel ecológico para el año 2050. ¿Y cuál es la principal razón? El uso intensivo e insostenible de las aguas subterráneas. Se extrae más agua de la que se regenera, y eso es un problema que preocupa a la comunidad científica. Así lo avalan algunos de los últimos estudios científicos hechos al respecto, como el elaborado por Inge E. M. de Graaf, Tom Gleeson, L. P. H. (Rens) van Beek, Edwin H. Sutanudjaja y Marc F. P. Bierkens para la aclamada revista Nature el 2 de octubre de 2019, el cual os comparto en las referencias bibliográficas.
Los acuíferos y las aguas subterráneas constituyen la mayor parte del agua accesible para el humano, como agua de consumo humano entre otras necesidades como el riego y la agricultura, del total de agua dulce en la Tierra. De ahí su vital importancia. Las demandas de los últimos años relacionadas con las aguas subterráneas están haciendo que los acuíferos se estén resintiendo, y con ello las cuencas hidrográficas mundiales, afectando notablemente a los ríos.

Ilustración 1. Esquema de los acuíferos
Fuente: iAgua.es
Una verdad muy relevante y que afecta considerablemente a nuestro país en particular (y en general a todo el mundo) es que alrededor del 70 por ciento del agua subterránea se utiliza y destina a la agricultura. Por tanto, esta problemática podría llegar a afectar notablemente al sector a medio y largo plazo, y a su vez a las aguas superficiales como ríos y arroyos también ya que todo depende de un ciclo cerrado en el que están involucradas las aguas subterráneas. Estamos, sin duda, ante un problema que se retroalimenta constantemente y que puede tener un fuerte origen en el uso intensivo e insostenible de la agricultura. Cuando la población bombea demasiado y muy rápido, las vías fluviales se vacían progresivamente y sin control, con lo que ello conlleva, que es una alteración y una destrucción de los ecosistemas de agua dulce.
El estudio antes citado comenta que ya se ha llegado a un punto de inflexión dentro del ecologismo de las cuencas hidrográficas. Las zonas más afectadas a nivel mundial son y serán las más secas. Esto, en el futuro, se relacionará e incrementará, inevitablemente, con el creciente cambio climático que estamos sufriendo, es decir: el progresivo cambio que están sufriendo determinadas zonas, como pueden ser algunas zonas de España, hacia climatología mucho más seca, hará que estos niveles de extracción de agua subterránea sean mayores. Y, con el paso de los años, si se mantiene el mismo nivel de alerta, se harán todavía más y más grandes, afectando a ríos y ecosistemas fluviales. Si continuamos al mismo nivel y hablamos en términos globales, para el año 2050 el 42 y el 79 por ciento de las cuencas hidrográficas bombeadas habrán llegado a un límite crítico y cruzado un umbral que se torna irreparable.
Inge de Graaf, investigadora e hidróloga para la Universidad de Friburgo en Alemania, comenta que «Es realmente bastante alarmante», haciendo hincapié sobre la íntima relación que tienen las aguas subterráneas y superficiales. La salud de un acuífero, en un sentido positivo, alimenta la correcta disponibilidad de agua subterránea en relación a las fluctuaciones estacionales. Si no se corrige esta mala salud, el problema se irá incrementando exponencialmente, drenando así a los ríos y los arroyos. Por ello también los análisis de laboratorio juegan un papel importante de cara a frenar esta problemática.
A todo esto, si nos ceñimos a nuestro país, al problema de la extracción de agua subterránea se le suma la continua contaminación de los acuíferos por parte de la industria de la agricultura y de la ganadería. Altísimos niveles de nitratos por parte de un mal uso del estiércol están siendo un foco importante de esta contaminación. En el mismo año de 2019 la propia comisión europea abrió un expediente contra España por estas causas. Según el instituto Geológico y Minero de España, las prácticas agrarias se relacionan como el factor principal de alteración y contaminación de las aguas subterráneas. La agricultura española usa cerca de un millón de toneladas de fertilizantes a base de nitrógeno cada año. La ganadería no menos de 80 millones de toneladas de estiércol. Con estos niveles podemos imaginar el daño que estamos causando sobre estas aguas, que son vitales tanto para los ecosistemas asociados como para nosotros en nuestra vida diaria, en última instancia. Una mala calidad del agua de los acuíferos puede repercutir en nuestra salud, ya que de no hacerse los correspondientes análisis de laboratorio sobre estas aguas subterráneas para medir, por ejemplo, el nivel de nitratos, estaríamos ante un problema de salud pública.

Ilustración 2: Mapa de las 1.000 estaciones de masas de agua subterráneas afectadas por la contaminación, o en riesgo de estarlo, por aportación de nitratos de origen agrario
Fuente: Ministerio de Transición Ecológica
Está claro que a nivel global sufrimos una creciente necesidad de acceso a alimentos. Ello conlleva que extendamos nuestros campos de cultivo y nuestras zonas de riego a niveles que no imaginábamos antaño. Además, se están dando ya muchos conflictos en cuando escasez de agua y su accesibilidad. Es necesario un mayor control sobre dichos niveles, ya que estamos perjudicando la salud de los acuíferos tanto en el momento de la extracción de agua subterránea, por un uso desmesurado e insostenible de ella, como en el momento de la aplicación de fertilizantes y mala gestión de los desechos de nuestra industria de la agricultura y ganadería. El cambio debe ser inminente, y no dentro de 10 años; la labor debe venir por parte de los laboratorios, con sus análisis de laboratorio correspondientes, y por parte del gobierno central de cada país. Las consecuencias de todo esto comenzaremos a notarlas dentro de las siguientes décadas y puede ser fatal no solo para algunos países en concreto, sino para la civilización en general.
Bibliografía
- De Graaf et al. Environmental flow limits to global groundwater pumping. Nature. Vol. 574, October 3, 2019, p. 90. doi:10.1038/s41586-019-1594-4.
- El Periódico. Las cuencas hidrográficas del mundo, en riesgo por la escasez de agua y la demanda inflexible
- Raúl Rejón. elDiario. Más del 40% de los acuíferos en España están en peligro por la contaminación de los residuos de la industria agrícola y ganadera
- Melissa Cavero. Gidahatari. Impactos de la agricultura en el recurso hídrico
- Manel Domingo Martí. Euronews. Cómo la agricultura irresponsable ha envenenado los recursos hídricos de España
Eloy Serradilla
Soy Graduado en Geología por la Universidad de Salamanca y Profesor en Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato y Formación Profesional por la misma universidad. Mi Trabajo de Fin de Grado versó sobre la caracterización petrográfica de las peanas de las criselefantinas del Museo Casa Lis de Salamanca. Mi Trabajo de Fin de Máster trató el concepto de la "gamificación" en los distintos ambientes educativos de la educación obligatoria y post-obligatoria.
