Legionella y cambio climático. Su relación con el aumento de temperaturas.

Legionella y cambio climático. Su relación con el aumento de temperaturas.

Aumento de las temperaturas globales y del nivel del mar, sequías e inundaciones más frecuentes, extinción de especies, etc… Estamos muy al día de lo que supone el cambio climático para nosotros, lo tenemos en todas las noticias, pero no sobre cómo afecta a determinados virus y bacterias. Parece ser que todo apunta a que el cambio climático está acelerando la propagación de la Legionella en los últimos años, en España y en Europa en general. Arrojemos algunos datos. En 2018 se registraron en Europa un total de 11.343 casos, un 57% más de los documentados en 2007, según datos del European Center for Desease Control (ECDC). En España, este incremento también es notorio: en 2018, el ECDC detectó 1.513 casos, algo más del doble de los registrados en 2011. En un escenario sanitario tan crítico como el que vivimos actualmente, con el COVID-19 acechando en todas las esquinas, lo último que queremos es tener presente en la sociedad más enfermedades que bien podrían estar muy minimizadas. Por ello este hecho es bastante alarmante, y tanto las empresas de control de plagas y de desinfección como los análisis de laboratorio pertinentes son cruciales para frenar una posible amenaza real de esta bacteria.

 

Pero… ¿qué es la legionelosis?

 

La legionelosis, o enfermedad del legionario, es una enfermedad infecciosa provocada por la misma bacteria que le da nombre: la Legionella. Puede provocar dos cuadros clínicos distintos, de gravedad e intensidad diferente: Fiebre de Pontiac, siendo la leve, similar a un catarro; y la enfermedad del legionario, siendo la grave, provocando una neumonía grave y posible hosptalización.

La Legionella se transmite por partículas de agua y te infectas cuando las inhalas, pero no cuando las bebes. Es muy complicado que enfermes si tienes un sistema inmunitario sano. La bacteria se mantiene inactiva a temperaturas frías y tiene su máximo apogeo entre los 30 y 45 grados, ya que son las condiciones óptimas para su multiplicación. Por esto mismo es característico encontrarla en determinados centros o lugares específicos que reúnan esas condiciones de temperatura.

 

Fuente: 65ymas.com

 

Su forma principal para evitar el contagio es mantener debidamente un nivel óptimo de controles y de desinfección en esas zonas más propensas a sufrir brotes, es decir, realizar los correspondientes análisis de laboratorio, con los controles físico-químicos y la identificación y recuento de Legionella, que son necesarios para la correcta prevención y control de la legionelosis. Algunos de estos lugares más proclives para que la Legionella infecte el ambiente son: las torres de refrigeración, los sistemas de distribución de agua caliente sanitaria y los condensadores evaporativos, así como los spas o determinados centros deportivos.

 

¿Cuáles son los colectivos más afectados?

 

No se sabe muy bien por qué, pero existe una distribución por sexos, siendo los hombres más afectados que las mujeres. Lo que sí se sabe es que existe una relación directa entre las personas inmunodeprimidas y la Legionella. Por esto, las personas mayores son el principal colectivo de riesgo que se ve afectado por esta bacteria, ya que su sistema inmune decrece en efectividad a medida que se hacen mayores. También son muy vulnerables las personas con problemas pulmonares crónicos o con una adicción alta al tabaco.

Y si nos ceñimos a la distribución geográfica, observamos que los países mediterráneos, como España e Italia, se sitúan a la cabeza de las tasas de contagio de la legionelosis, precisamente porque son el caldo de cultivo perfecto debido a las altas temperaturas que registran, además de un índice alto de humedad.

 

¿Y por qué está aumentando la presencia y el contagio de legionela en el mundo?

 

Según el profesor Martin Exner, director del Instituto de Higiene y Salud Pública de la Clínica Universitaria de Bonn (Alemania), son dos los factores clave para entender este aumento de las infecciones de Legionella: el envejecimiento progresivo de la población europea y el aumento progresivo de temperaturas debido al cambio climático. Como hemos comentado, la temperatura ideal para que la Legionella comience a multiplicarse se sitúa en el rango de 30-45 grados, con lo cual ahora mismo se dan más escenarios en los que la Legionella se siente «cómoda», ya que el agua almacenada en equipos de distribución y equipos se mantiene más cálida que antes, es decir, es un ambiente ideal para la propagación de cultivos bacterianos de esta bacteria, especialmente de la especie causante de la legionelosisL.pneumophilaAdemás de esto, el turismo está ejerciendo un papel clave también en esta alta tasa de contagios, ya que los patrones actuales de viajes se concentran mucho sobre las personas mayores, que realizan muchos más viajes que antes, representan una mayor movilidad, lo que aumenta el riesgo de contagiarse en aquellos centros en los que el agua se ha mantenido parada durante mucho tiempo, sobre todo en inicios de temporada de vacaciones, incrementándose cuando no se han realizado los correspondientes controles de desinfección y de análisis de laboratorio. De esta forma, basta con una ducha para que te infectes.

¿Cómo frenamos este problema?

Según el científico alemán citado antes, la lucha contra la legionelosis debe ser incluida en el control de agua potable que se distribuye en las redes de distribución nacionales. Aunque el agua potable ya está sometida a controles con pruebas, por ejemplo, para E.coli o para patógenos como el cólera o la fiebre tifoidea, estas pruebas no son apropiadas para detectar la LegionellaSegún Exner, en países como Alemania o Francia existe una mayor tasa de control de agua potable, sobre todo a la hora de contabilizar e identificar la Legionella.

 

Fuente: disetcontroldeplagas.com

 

Exner también menciona que en los análisis de laboratorio para el control de la Legionella se debería de identificar de forma más exhaustiva aquel subgrupo que causa la mayoría de infecciones: Legionella pneumophila. Para este científico, el problema central se halla en disminuir los recursos que se gastan a la hora de realizar análisis de laboratorio para Legionella spp. Está convencido de que se debería buscar primeramente el serogrupo 1 de Legionella pneumophila, ya que en caso de detectar una neumonía lo que se hace es intentar identificar este serogrupo y no otras especies de Legionella que a priori son inofensivas y no son parámetros regulados o que suponen un peligro real para la sociedad.

Pero todas estas medidas de desinfeccion de Legionella y todos los análisis de laboratorio pertinentes no serán suficientes si no se logra frenar el aumento progresivo de las temperaturas globales causadas por el cambio climático, ya que cada vez tendremos más ambientes y más escenarios donde esta bacteria se multiplique, con todo el gasto de recursos que ello conlleva.

Referencias

África Albalá. 20minutos. Repunte de los casos de legionelosis a causa del cambio climático: «Se ha llegado a cotas nunca antes alcanzadas»

Europa press. ANECPLA alerta del aumento de casos de legionelosis en Europa por el cambio climático

Micronela. Cambio climático y aumento de los casos de legionelosis.

Higiene ambiental. El cambio climático favorece la propagación de la Legionella

Eloy Serradilla

Soy Graduado en Geología por la Universidad de Salamanca y Profesor en Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato y Formación Profesional por la misma universidad. Mi Trabajo de Fin de Grado versó sobre la caracterización petrográfica de las peanas de las criselefantinas del Museo Casa Lis de Salamanca. Mi Trabajo de Fin de Máster trató el concepto de la "gamificación" en los distintos ambientes educativos de la educación obligatoria y post-obligatoria.

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